HACER AYUNO INTERMITENTE POR TU CUENTA PUEDE SER UNA MALA IDEA

Es cada vez más popular, sin embargo no hay suficiente evidencia científica que nos demuestre sus supuestos beneficios.

“¿Por qué no probás con el ayuno intermitente? A mí me está yendo genial”. Las maravillas de este método de adelgazamiento y mejora de la salud ya son conversaciones de ascensor, gimnasio o en los chats de madres del colegio. Con los testimonios en primera persona que siguen pareciendo argumentos válidos, y no dejan de ser puras anécdotas sin valor científico ni estadístico.

¡Por favor, que decís!, si mi cuñada, “que sabe muchísimo” de nutrición y lo sigue. Además hay famosos de buena figura que están confesando que su secreto para lucir así es el ayuno intermitente. Pareciera que si querés tener una salud de hierro, mejorar tu rendimiento en el trabajo  o terminar con tu sobrepeso, tenés que probarlo.

Agreguemos que Instagram y Google están allí para hablarte insistentemente de los prodigios del ayuno intermitente.    

¿Me preguntás a mi? Lo siento no hay evidencias sólidas —por ahora— de esos atractivos beneficios

Los estudios de largo plazo, están pendientes.

El ayuno intermitente se ha propuesto como estrategia para ayudar al control de la diabetes,  mejorar la salud cardiovascular y las enfermedades metabólicas; también para aumentar el rendimiento deportivo.  La mayoría de los estudios se hacen a corto plazo y solo miden indicadores —como la presión arterial—, pero no evalúan si esto se refleja en que haya finalmente menos enfermedad cardiovascular o diabetes. Los resultados son heterogéneos y no concluyentes.

Probar no cuesta nada, ¿o sí?

Puede pasar. El problema es que no sabemos con certeza a quién le puede resultar perjudicial, porque, igual que ocurre con la investigación sobre sus beneficios, todavía no hay suficientes estudios sobre sus potenciales riesgos. Hay casos en los que está claramente   contraindicado   -al menos con lo que sabemos hasta ahora-. Olvidate de experimentar con el ayuno intermitente si estás embarazada, ya que se desconocen los posibles riesgos para el feto. Igual que si das la teta, o estás inmunodeprimido/a: de proponérselo a niños pequeños, ni hablamos.

Es posible que tengas diabetes y hayas oído maravillas sobre los efectos del ayuno intermitente sobre tu enfermedad. En la Escuela de Salud Pública de Harvard directamente la desaconsejan, ¿por qué? …y la realidad es que hay estrategias dietéticas mucho más seguras.

Pero a veces cuando se nos mete una idea en la cabeza no la soltamos, así que si tenés diabetes y a pesar de todo querés probarlo es absolutamente imprescindible que haya un seguimiento por parte del médico para ajustar la medicación y evitar hipoglucemias y/o hiperglucemias, y de un/a  nutricionista para ajustar la dieta.

El ayuno intermitente consiste en un ciclo de restricción de ingesta,  lo que ha despertado preocupación sobre su uso en personas que son susceptibles de presentar trastornos de la conducta alimentaria (TCA).

Aunque algunas investigaciones encuentran resultados positivos sobre la conducta alimentaria o sobre la imagen corporal, hay indicios de que pasar muchas horas sin comer puede incrementar el riesgo de sufrir un episodio de sobreingesta o de atracón e incrementar los pensamientos relacionados con la comida y el miedo a perder el control, por eso es crucial que el consejo dietético-nutricional lo dé un profesional tras una evaluación clínica, y no tu prima Naty o un influencer de Instagram. Y habiendo alternativas dietéticas seguras, no parece buena idea recomendar esta pauta a personas al voleo.

Una cuestión de peso

Una de las motivaciones principales para seguir esta pauta dietética es la promesa de la pérdida de peso, especialmente cuando el abordaje habitual —cambio de hábitos alimentarios y actividad física— ha fallado. Sin embargo, a pesar de que una amiga asegure que ha adelgazado cuatro kilos dejando de comer a las seis de la tarde, la ciencia se encuentra con resultados variables y menos espectaculares.

Hay varios ensayos clínicos donde la efectividad del ayuno intermitente para reducir el peso corporal y la glucosa se efectuaron  con mayor duración e implicando a más participantes y se ha encontrado que el ayuno intermitente en personas con sobrepeso y obesidad supone una pérdida de peso similar a la que se obtiene con una dieta hipocalórica convencional.

Además debe tenerse en cuenta a qué se debe la pérdida de peso. El objetivo debe ser reducir el porcentaje de grasa corporal; si perdés agua o masa muscular, no es algo para festejar: empeorás tu composición corporal y es más probable que recuperes el peso perdido en poco tiempo.

Es posible que la del 8C haya bajado de peso, pero el secreto no está en CUÁNDO come, sino que que probablemente también ha cambiado LO QUE come, CUÁNTO come o cuánto y qué ejercicio físico hace. Por no hablar de que haya habido modificaciones en otros cientos de posibles factores que podían estar afectando a su peso.

Juntos para siempre

Por último, un aspecto que importa tener en cuenta: la adherencia a la dieta. Cambiar el chip, porque una dieta no debe tener fecha de caducidad, no es un plan que debas seguir un mes para perder kilos y luego volver a ponerte como un globo. La idea es que sea un patrón alimentario que te permita mantener la salud y prevenir enfermedades, y que puedas mantener en el tiempo. Y esto último depende factores individuales: educación nutricional, motivación, manejo emocional, condiciones socioeconómicas, accesibilidad a alimentos saludables, situación familiar…

El mantenimiento siempre es un reto, el seguimiento a largo plazo muestra un abandono significativamente superior al que ocurre en las dietas de restricción calórica. Que tampoco son una maravilla, pero el ayuno intermitente suma algunos aspectos obvios que pueden resultar demasiado desafiantes para algunas personas: puede afectar también a las relaciones sociales.

Tu vecina  “sabrá mucho” de nutrición  pero es más que probable que sepa poco de vos. Que no tenga ni idea de tu estado nutricional, de la medicación que tomás, de si estás en riesgo de sufrir un trastorno de la conducta alimentaria (o lo has padecido), de cuáles son tus rutinas y tus preferencias o de tu estado fisiológico. Un especialista en Nutrición si lo sabrá y tendrá todos estos factores en cuenta.

Los beneficios y los riesgos del ayuno intermitente son inciertos: quizá a vos te va genial o puede ser un grave error. Algo importante y bien claro, si tenés algún problema de salud como diabetes, vas a consultar con su médica/o antes; pero Incluso si no tenés ninguna afección y querés experimentar, lo mejor es que te acompañe quien tenga el conocimiento para hacerlo bien.

Fuente: Beatriz Robles, tecnóloga de alimentos, dietista-nutricionista y autora de «Come seguro comiendo de todo».

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Todos los contenidos de doctorugarte.com tienen un propósito informativo. En ningún caso sustituyen el consejo, consulta, diagnóstico o tratamiento de tus médicos.

Autor: Doctor Ugarte

doctorugarte es Alejandro Ugarte, Médico especializado en Nutrición y Diabetes. Profesor del Instituto Universitario CEMIC,, en la carreras de Medicina y de Nutrición. Aplica técnicas de Coaching Nutricional. Trabaja para difundir temas nutricionales por un especialista.

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