Hay gente que baja de peso y jamás lo recupera (parte 2 de 2).

El secreto

Mucho cuidado con eso de “sólo por hoy”

Solo por hoy

Mantener el peso ideal requiere tener siempre conciencia de las calorías que ingerís. Un estudio de la Universidad de Cambridge, en Reino Unido, demostró que una ingesta accidental puede ser suficiente para provocar un aumento de peso. De hecho, hay evidencias de que esos kilitos de más que se acumulan porque nos hemos relajado durante el fin de semana, las vacaciones o en Navidad,  se mantendrán en vos durante mucho tiempo.

Otro trabajo, en Dinamarca, sugiere que el cuerpo se estabiliza aproximadamente a los 12 meses de haber seguido el protocolo de mantenimiento, tras la dieta (es cuando los niveles de grelina disminuyen y se incrementan los de las hormonas inhibidora del hambre, y la saciedad). Pero en algunos casos la elevación de la grelina y los cambios en las hormonas reguladoras del apetito, que incrementan la sensación de hambre, se mantienen durante años tras la intervención dietética.

Por ello los cambios en el estilo de vida deben ser mantenidos de forma prolongada, al menos durante más un año como señala el estudio danés, y deben acompañarse de una dieta equilibrada y ejercicio físico para aumentar el gasto energético y evitar la recuperación del peso.

¿El secreto?

Es que no te engañen. Deberás cuidarte toda la vida, y eso incluye un ejercicio físico diario acompañado de una adecuada alimentación. Incorporados a tu vida como vestirte o cepillarte los dientes. Algunos hábitos son difíciles de adquirir, pero también hay muchos pequeños gestos que uno puede hacer para comer bien sin hacer sacrificios.

¿Cómo funciona el efecto rebote?

Antes, Ahora y Después

Lo que les ocurrió a los concursantes de The Bigger Loser es algo que casi todos los que han hecho dieta ya conocen por experiencia: el temido efecto rebote. Algunos estudios aseguran que después de haber realizado una dieta, el efecto yo-yo aparece hasta en un 95% de las ocasiones, una estadística que no aporta mucha confianza… ¿Por qué sucede?

El organismo está programado para mantener las reservas de grasa corporal, lo que ayuda al ser humano a sobrevivir en periodos de escasez de alimentos. Al reducir la ingesta, se ponen en marcha una serie de mecanismos hormonales y del metabolismo energético para que, al aumentar aunque solo sea un poco las calorías iniciales, volver a recuperar el peso perdido. Por eso cuando nos sometemos a una pérdida de peso prolongada, el metabolismo disminuye y, cuando volvemos a comer como antes, asimilamos mayor cantidad de calorías.

Cambiar es el Camino Correcto

Hacen falta nuevas e inteligentes rutinas que puedas seguir de por vida.

Fuente: Ana Moreno. Nutrición. El Pais (España)

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Hay gente que baja de peso y jamás lo recupera (parte 1 de 2)

Cuesta: son privaciones y un cambio de hábitos, pero se puede vencer al poderoso “efecto rebote”, esa amenaza que acecha a quienes desean evitar el regreso de los kilos.

En un programa de la cadena estadounidense NBC: The Biggest Loser, los participantes con obesidad competían por ver quien adelgazaba más. Un grupo de médicos siguió la vida de 11 concursantes durante los 6 años posteriores a su pérdida de peso televisada.

Uno de los participantes, quien había comenzado el programa con 195 kilos y lo había terminado con 86, ganó 47 kilos en poco tiempo tras volver a su vida normal. Lo que detectaron es que su metabolismo, se enlenteció durante el proceso de adelgazamiento, y ahora era incapaz de quemar más de 800 calorías al día. Vivía con hambre, sufriendo para no seguir engordando… El estudio concluyó lo que perece tan claro: es complicado, por no decir imposible, mantener el peso después de adelgazar con un cambio de dieta drástico y fugaz. Por lo que es polémico recurrir a las dietas relámpago.

Bajó 109 kilos y ya recuperó 47

¿Entonces no hay esperanza para quienes quieren adelgazar?

Claro que se puede. Solo que hay que enfrentarse a un complejo proceso donde un circuito hormonal te lo pone difícil, cuando se reducen las calorías consumidas (estás a dieta) aumenta la concentración de hormonas como la grelina (se produce en el estómago y le avisa a tu cerebro que hace falta comida), que te impulsa a  comer. Además hay una reducción de las concentraciones de hormonas como la PYY, la CCK, la leptina y la insulina. Así, disminuye la necesidad de calorías del cuerpo, de manera que el organismo emplea menos energía para mantener sus procesos biológicos. La suma del aumento del apetito y la reducción del gasto, arma un combo muy difícil para el mantenimiento del peso a largo plazo,

¿Qué onda una dieta baja en carbohidratos?

Por ejemplo, con una dieta cetogénica. En una  publicación del departamento de Nutrición de la Universidad de Harvard, el Dr.  David Ludwig especialista en el cruce de comida y hormonas. Sugiere que el tipo de calorías que ingerimos es más importante que su número. Para él, una dieta baja en hidratos de carbono funciona a la hora de mantener el peso a largo plazo «porque la reducción de los carbohidratos aumenta el gasto de energía». Sin embargo surgieron otras opiniones como la Academia Española de Nutrición y Dietética, que advierte,  si vas a seguir este plan alimenticio debería ser de manera individualizada, no para cualquiera.

KETO

Hay estudios muy rigurosos que advierten de los peligros de no ingerir carbohidratos, como falta de algunas vitaminas, minerales y fibra dietética, y que en algunos casos produce estreñimiento y halitosis, síntomas típicos de la cetosis. Además, no es una dieta fácil de mantener en el tiempo y puede ser bastante agresiva. Se consumen las reservas de grasa, que son limitadas y también cumplen funciones biológicas.

Para muchos investigadores, la alimentación que hará que no volvamos a recuperar el peso bajado depende más que de una dieta, de haber aprendido a comer, haber desarrollado nuevos hábitos de vida. Hacen falta rutinas que podamos seguir de por vida.

Finalmente: si querés adelgazar, contar calorías puede que no sea la estrategia más exitosa.

Por DoctorUgarte

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Comé comida verdadera

Cuando te tomás un capuchino soluble con medialunas podés pensar que estás haciendo un gran desayuno o colación. Sin embargo, permitime que dude. Lo mejor sería tomar un  yogur natural, una manzana y 4 nueces, un buen ejemplo de comida “verdadera”, sin que intervengan aceites hidrogenados, sal, azúcar y harina refinada, como en el caso anterior. 

Enfrentamos una crisis de alimentación. La industria de alimentos ultra procesados, nos “educó” para que no perdiéramos tiempo en cocinar, ya que estamos muy ocupadas/os, viviendo a agenda completa. En esa creencia cocinar es perder tiempo, o difícil o superfluo. Vaya paradoja, hoy la alimentación es considerada fuente de salud (o por el contrario facilitadora de muchas enfermedades endémicas, como la diabetes o  las cardiovasculares).

Reglas básicas para comer comida verdadera

Comida verdadera

Hablemos unos minutos de la importancia que debe asignarse hoy a revisar nuestros patrones alimentarios

Organiza tu compra de alimentos

Lo que vas a comer antes hay que comprarlo. Si ordenás tu compra, ordenás tu alimentación, y como consecuencia mejorás tu salud. Todos podemos empezar por ordenar nuestra compra para cambiar de forma radical nuestras elecciones alimentarias. Las personas nos aferramos a ciertos hábitos, y encontramos excusas, con argumentos a veces inverosímiles, para evitar un conflicto interno que nos haga considerar otra decisión. Es decir, negarnos al esfuerzo necesario para introducir cambios en el estilo de vida.

Si ordenás tu compra, ordenás tu alimentación.

Comprá con una lista

Pero desear no sirve de nada si no nos ponemos en marcha, y yo te voy a demostrar que el esfuerzo que tenés que hacer no es para tanto, y que vale el esfuerzo.

La falta de tiempo, en realidad, es una falta de prioridades, todos tenemos veinticuatro horas al día, la diferencia está en cómo utilizamos ese tiempo. En nuestra inercia diaria de trabajo, tareas de la casa, responsabilidades sociales y familiares, ratos de ocio…, podemos descuidar lo más importante que tenemos: nuestra salud. Sin salud, nada de lo anterior se puede realizar; todo pierde sentido cuando perdemos la salud. No obstante, hagamos de la alimentación algo fácil, algo beneficioso. Nuestra vida no debería girar en torno a la comida, sino alrededor de nuestras experiencias y vivencias con nuestros valores: seres queridos, propósitos de vida y momentos de diversión

Si no se compra no se come.

Para ello evitamos comprar ultraprocesados. Si querés empezar, vamos a hacer una lista de la compra con comida real.

  • Vegetales, hortalizas y frutas
  • Huevos
  • Carnes sin procesar
  • Frutos secos
  • Legumbres
  • Lácteos de calidad
  • Pescados, mariscos
  • Hierbas, especias, semillas
  • Aceites de oliva
  • Cereales de grano entero. 100% integrales
  • Café, yerba, té

La mitad de la compra debe estar compuesta por alimentos vegetales que podremos combinar de forma diaria: verduras, hortalizas, frutas, frutos secos y legumbres. El resto los combinaremos con alimentos de origen animal y cereales integrales o papas . Los primeros aportan más proteínas y grasas, mientras que los cereales y papas dan carbohidratos, que sirven para dar energía, además de otros nutrientes. Complementaremos con el Aceite de Oliva Extra-Virgen, fuente de grasas saludables; las especias, que nos aportarán fitonutrientes, y buenas bebidas como el café, el mate o el té; también incluyamos a las bebidas vegetales sin azúcares añadidos.

En este grupo de productos el único ingrediente es el propio alimento. Una vez que tengas armada tu lista, podrás identificar en el supermercado lo que abunda son los productos con etiquetas que son difíciles de interpretar.

En la Feria del Barrio el 90% es Comida Verdadera

Aunque en tu primera compra tengas que invertir un poco más de tiempo que yendo directamente al súper, cuando ya tengas tu lista guardada con los alimentos que solés comprar, la tarea de hacer tu provisión semanal o mensual se reducirá a unos pocos minutos. De yapa es posible que así evites los antojos que te entran dentro del supermercado. Y recordá: nunca vayas a la compra con hambre, ya que, si lo haces, no decidirás con la cabeza, sino con el estómago, y en ese estado eres más vulnerable a la tentación de los ultraprocesados.

Es cierto que los ultraprocesados son baratos, por los ingredientes de mala calidad que contienen, pero es posible planificar una alimentación saludable y no muy costosa. Podés comprar arroz integral, papas, garbanzos, verduras y aceite de oliva como base de tu alimentación; todos ellos son accesibles; avena arrollada, choclo, pasta, batatas, lentejas, lechuga, espinacas, tomates, etc. Elegí frutas de temporada (ahora cítricos) o en la oferta de tu supermercado, y calcula bien la cantidad para que no se te pudran esperando a ser consumidas. No es necesario comprar quinoa, paltas o kale (mucho menos económicos que otras frutas y verduras). Al desprenderte de los ultraprocesados, dejás de gastar dinero en productos superfluos que te tientan a picotear cuando no es conveniente: que si un bizcocho Don Tasur, que unas agridulces 25 de Mayo, unas papas fritas Lyas, un salamin picado fino, etc.

Comprá menos, comprá mejor

Elegis comprar menos, pero mejor. Hay algunos buenos procesados como las legumbres en conserva, la fruta y la verdura congelada o las latas de pescado que también son un recurso para utilizar durante la semana.

Si tu vida es un caos, es muy probable que tu alimentación también lo sea. Pero, una vez que te dispongas a organizarte, esto mejorará.

Secretitos

Cuando se trata de ahorrar en el supermercado, la planificación es esencial. Tené en cuenta que el desperdicio de alimento es enorme, por lo que, si te preparás bien, aprovechás hasta el último gramo de comida que comprás.

Usá un día para pensar tus comidas para la semana siguiente, otro dia, por ejemplo el sábado, para hacer la compra. El domingo podrías dedicarlo a preparar varias recetas para cubrir las comidas principales durante el resto de la semana. Por ejemplo, preparar guisos de legumbres, saltear verduras, hacer caldos, o hamburguesas de pescado. Aprovecha para cocinar más cantidad para que puedas repetir comida durante la semana o bien congelar porciones para tenerlas disponibles más adelante. A esto se lo llama batch cooking: cocinar comidas grandes que puedas conservar en porciones puede ahorrarte tiempo y dinero.

Carlos Ríos

Realfooding es un movimiento creado por Carlos Ríos, Dietista-Nutricionista, nacido en Huelva en 1991. Tiene la intención de volver a que en nuestras casas tengamos «comida real».

Por DoctorUgarte

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Pasta en la Huerta

Inspirada en una receta presentada por El Comidista y oriunda de Manhattan

Se trata de un plato en el que combina la pasta, digamos spaguetis, con hortalizas de temporada. En la receta original cada verdura se cocina por separado para obtener el punto justo, terminás dándoles a todas el último calor con la pasta y toque al conjunto con algo de crema y queso.  Una versión simplificada de la fórmula original, usa el aceite de oliva como grasa para cocinar las hortalizas.

Las hortalizas empleadas en el original son brócolis, zucchini, arvejas, hongos, ajo y tomates, pero la propuesta de El Comidista (Mikel López y asociados) nos propone  emplear lo que uno tengas en la heladera y dejar volar la imaginación. Que no deberíamos comprar ingredientes ex profeso para esta receta, sino mirar qué tenemos, y sacarle el mayor partido posible. ¿Que no tenés spaguetis pero si macarrones o tirabuzones? OK, los usas. ¿Qué te faltan las verduras de la receta original, pero hay otras? Usalas.

Solo tené en cuenta que las hortalizas más duras, si usaras zanahoria, por ejemplo, necesitarán más tiempo de cocinado previo y las más blandas, como los tomates, menos. Pero esta disparidad no supone ningún problema, ya que podés precocinar cada hortaliza por separado y ajustar el punto de cocción a tu gusto. Para precocinar las hortalizas contá con el microondas, que se luce en estos trámites. Ah, y como secretito, fijate que muchas hortalizas las podés tener precocinadas en cierta cantidad en un táper en la heladera para que en un relámpago prepares este plato en un día complicado de horarios.

Ingredientes (Comen 4)

  • 500 g de spaguetis (buenos)
  • 1 zucchini
  • 150 g de arvejas frescas, de lata o congelados
  • 150 g de hongos al gusto
  • 2 morrones rojos
  • 3 dientes de ajo
  • 600 g de tomate cubeteado, trozado o tomates cherry
  • Aceite de oliva virgen
  • 60 ml de crema
  • 150 g de queso rallado
  • Sal y pimienta al gusto
  • Orégano y albahaca fresca

Preparación

Lavá y cortá el zucchini en dados, sin quitar la piel. Pasalo por el microondas en un recipiente tapado, para quitarle el agua, hasta que empiece a transparentarse. Reservalo.

Limpiá los hongos o champignones, pasalos rápidamente por agua, secás y troceás.

Pasá brevemente en agua hirviendo las arvejas, dos o tres minutos, lo justo para blanquearlos, ya sean frescas o congeladas. Refrescalas en agua fría para cortar el calor y reservás.

Quitale semillas y el pedúnculo al morrón y cortalo en tiritas. Pelá  y apretá los dientes de ajo.

Cubrí con un poco de aceite de oliva virgen el fondo de una cacerola donde te quepa después el conjunto de las hortalizas con la pasta y saltea el morrón hasta que cambie de color.

Agregás el zucchini y los hongos. Dale unas vueltas al conjunto hasta que el zucchini se impregne de aceite, y los hongos se cocinen.

Cuando las hortalizas estén hechas, agregás el ajo, dale unas vueltas y añadí el tomate troceado o tomates cherry, y las arvejas. Reducí unos minutos el líquido del tomate.

Una vez espesado el conjunto, dejalo tapado en espera y cociná la pasta en abundante agua hasta que esté al dente (por favor, que no se pasen!), según el tiempo que indique el fabricante.

Luego de escurrir la pasta y añadila inmediatamente a las hortalizas. A fuego medio, agregás un chorrito de crema (podés evitarla) y el queso rallado; remové el conjunto y sazonalo a gusto con sal (ojo) y pimienta. Servilo de inmediato con algo de orégano o albahaca fresca por encima.

Riquísimos

Bon Apetite

Por DoctorUgarte

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Santas Espinacas

Crecí viendo a este marinero rudo (Popeye), pensando que las espinacas, sus fieles salvadoras, estaban cargadas de hierro. Sin embargo, aquella ilusión se desinflaba ante la «info» nutricional, ¿sabés que ?: No contienen mucho hierro, pero sí en muchos otros minerales y vitaminas como magnesio, vitamina A , C, K y, por suerte, un aporte calórico muy bajo, perfecto para mantener bajas calorías en tu menú.

Popeye

Además, es muy versátil en tu cocina. A modo de ejemplo van estas tortillitas.

Riquísimas

Tortillitas de espinaca

Las haces en un suspiro y rinden para 6 porciones. Lo mas importante siempre es que  vas a usar ingredientes sencillos, solo tenés  que mezclar, darle forma, cocinar en una sartén.

Ingredientes

  • 1 bolsa de espinaca picada descongelada y bien escurrida
  • 2 claras de huevo
  • 1 huevo entero
  • 1/2 cebolla picada
  • 3 cucharadas de queso rallado
  • 3 cucharadas de miga de pan
  • 1 cucharadita de pimentón 
  • 1 cucharadita de sal
  • ½ cucharadita de ajo en polvo

Preparación

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  • Agregá y mezclá todos los ingredientes en un bol grande.
  • A mano limpia vas a formar las tartitas y cocinarlas a fuego medio-alto en una sartén antiadherente con una pequeña cantidad de aceite en aerosol.
  • Estarán listas cuando estén doradas y firmes. (Alrededor de 4-6 minutos)

Secretitos 

Podés usarla como una falsa hamburguesa

También de relleno para hacer un tarta

A Popeye una lata de espinacas lo convertía en superhéroe. No te la creas. Son hortalizas nobles, nada mas, ni nada menos.

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Revuelto de Zucchini

El Zucchini o calabacín es una hortaliza de la familia de las cucurbitáceas. Está en su época del año y se luce: con 17 calorías cada 100 g. Contienen también 18 mg de Vit. C,  260 mg de potasio, 18 mg de calcio, 16 de magnesio, 3.1 g de hidratos, 0 grasa y 1 g de fibra

Preparaciones posibles: fideos de Zucchini; salteado, relleno, carpaccio, etc.

Hoy te traigo una receta tradicional, sencilla y agradable

Revuelto de Zucchini

Ingredientes

  • 2 zucchini pequeños o 1 grande
  • ½ morrón rojo pequeño
  • ½ cebolla
  • 60 gramos de un queso fresco semidescremado (light)
  • 1 huevo
  • Aceite de girasol (apenas)

Preparación

Cortá la cebolla y el morrón en cubitos, humedecé una sartén con aceite y los salteás. Agregá tus zucchini cortados en cubos de 2 x 2 cm. Incorporá el huevo y el queso fresco rallado (necesitás pasarlo por el feezer primero), o cortado en mini trozos.

Revolvés hasta que el huevo esté cocido

Más fácil no se consigue.

Secretito

Pedés agregarle otras hortalizas. Por ejemplo, si hubiera tenido, le agregaba champignones (fileteados) en el salteado.

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Coaching nutricional  y  cambio de conducta alimentaria.

Tradicionalmente la consulta nutricional es un encuentro de enseñanza-aprendizaje, y por ello supone un gran valor tanto para el profesional como para la persona que recurre a ella, ya que busca herramientas y apoyo para solucionar su problema.

Cuando se busca conseguir un cambio de conducta en un proceso de enseñanza clásica, el centro es el “Profesional Experto”, transmisor de contenidos hacia el alumno o “paciente”.

Hoy nos damos cuenta que este sistema habitual de enseñanza no logra transformar al otro, y su esfuerzo se centra en transmitir un discurso científico de salud y nutrición. No está mal, pero pocas veces cumple con las expectativas.

Asi las cosas, los resultados durante décadas vienen siendo decepcionantes. La mayoría de los asistentes a este tipo de entrevistas/consultas, no siguen las instrucciones del profesional experto.

Queremos transformar este sistema de intervención ¿terapéutica?

Los nutricionistas debemos conocer los aspectos técnicos ligados a la salud, así como los que refieren a la psicología del aprendizaje, en sus fundamentos, en la forma de educar, en el lenguaje utilizado (verbal y no verbal), en el reconocer al otro en toda su naturaleza humana e invitarlo a ser protagonista de su cambio.

Según la Academia Americana de Nutrición y Dietética, no se conoce aún la mejor combinación de estrategias de cambio de comportamiento y técnicas para aplicar en el tratamiento contra la obesidad. En cambio, se cree que se pueden aplicar una variedad de estrategias (de diferentes teorías de cambio de conducta) para ayudar a cambiar los comportamientos. En este sentido, la incorporación de las herramientas y metodologías del Coaching aplicadas a los tratamientos en salud, pueden ser una oportunidad para favorecer los cambios de conducta.

Sin embargo, en la actualidad, en muchas ocasiones a la transmisión del conocimiento sigue siendo unidireccional, hacia un sujeto pasivo a cargo de seguir indicaciones. Por el contrario, el Coaching Nutricional (CN), es un proceso a través del cual esa persona es totalmente activa en su cambio, identifica y vence sus obstáculos, adapta su entorno, toma una actitud y determinación adecuadas para conseguir transformar su alimentación, además de lograr una mejora en otros aspectos de su persona y de su estilo de vida.

Lo primero y necesario es que el profesional entrenado en esta práctica, antes de iniciar el proceso  evalúe el grado de motivación del paciente, luego podrá trabajar las estrategias específicas de acuerdo a los intereses y factores que motivan al paciente. Es para lograr una mejor adherencia al cambio real.  

¿Qué es el Coaching?

Coaching es el arte de empoderar a las personas en su capacidad para alcanzar sus objetivos, desarrollando autoconfianza y derribando temores o barreras muchas veces autoimpuestas, que impiden su crecimiento.

La persona se transforma, realiza su propio cambio de conducta, desarrollando habilidades o competencias que no pueden ser obtenidas a través de otro método .

Por esto, es un proceso individual y personalizado, en el que el centro del aprendizaje es el sujeto que desea realizar el cambio o “alumno”. Requiere tiempo, el que se necesite. Tené en cuenta que es una relación profesional que ayuda a obtener resultados extraordinarios en la vida, profesión, empresa o negocios de las personas. Profundizan en su conocimiento, aumenta su rendimiento y mejora su calidad de vida.

El concepto central es que las personas en su interior tienen desde ya conocimientos previos que sirven de base para construir nuevos caminos.

Resumiendo

La posibilidad de conectarse con el otro en un escenario que propicie el cambio efectivo de conducta, es lo que ha alentado a buscar nuevas técnicas o formas de realizar la consulta con resultados más exitosos.

Cuando el/la nutricionista abandona su rol protagónico en “la consulta”, para transformarse en un facilitador y guía del aprendizaje, entrega las herramientas que el otro necesita y le enseña a usarlas, pero sin hacer el trabajo por su paciente.

De este modo  el paciente pasará a ser (como corresponde) el protagonista (activo) en su proceso de aprendizaje, responsable de sus decisiones y del ritmo que lleva su proceso de cambio, asumiendo tareas orientadas a generar nuevos hábitos en la medida que se sienta capacitado para cumplirlas. El cambio es un proceso y no un hecho puntual, ya que frecuentemente las personas acuden a la consulta esperando cambios rápidos o por el contrario, el profesional asume erróneamente que el cambio de hábitos puede lograrse luego de la primera (¿única?) sesión.

Debido a que las personas que concurren a consultorios de Nutrición suelen traer ideas clásicas de: dieta mágica, adelgazamiento rápido y curación.   El CN debe aplicarse siempre en un contexto acordado, el paciente debe conocer de qué se trata o nos arriesgamos a un rechazo.

Hay mejores formas para lograr los objetivos que te propongas (no solo la alimentación) mejores relaciones, trabajos, logros deportivos, etc.

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Merluza al horno con papas y verduras otoñales

En estos tiempos cuando voy a la feria veo mas gente esperando comprar en la pescadería que en lo del carnicero. Esta semana mas aun por ser semana santa.

Por supuesto yo compré pescado; algunas piezas fueron al freezer, solo dejé los filetes de merluza para comer precisamente hoy. En la receta que te traigo. Incorporamos hortalizas de otoño, y algunas papas (ya sabés que si tenés diabetes o estás trabajando para bajar de peso, minimizás o evitás comer la papa).

Ingredientes

Para 4

  • 4 filetes de merluza sin piel ni espinas (merluza fresca o descongelada).
  • 3 papas (medianas).
  • medio morrón verde
  • medio morrón rojo
  • 1 cebolla mediana
  • 2 dientes de ajo
  • 80 gramos de tomates cherry
  • 1 ramillete de perejil fresco
  • 50 ml de vino blanco
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharadita de tomillo u otra especia que te guste
  • sal y pimienta a gusto

Preparación

Las papas las cortás en rodajas de 3 a 4 mm de espesor y las colocas en un bol, con apenas sal y una cucharada de oliva.

En una tabla cortás (pequeña) la mitad de la cebolla y en finos aros la otra mitad. Los morrones en tiras de 3-4 mm de espesor y 4 cm de largo (aproximado). Mas 1 diente de ajo en láminas

Ya cortadas las hortalizas, las añadís al bol de las papas y agregás una cucharadita de postre de tomillo seco, pimienta negra, media cucharadita de sal y 2 cucharadas soperas de tu buen aceite de oliva. Mezclás bien todos los productos, tapalo con una servilleta y reservalos.

Encendé el horno, bien caliente

Usarás la bandeja del horno. Humedecela con un poquito de agua, cubrila con papel vegetal para horno (así nada se te pega). Toma el bol, volcá los vegetales sobre la bandeja y distribuilos hasta cubrir la superficie en forma homogénea. Luego metés la bandeja al horno ya caliente (180 a 200 grados). Lo dejás 20 min.

En una picadora o mini pimer colocás un diente de ajo cortadito y el perejil. Lo picás.  Podés retirar un poco para usar de decoración. El resto dentro de la picadora, lo inundás con el vino blanco (no dulce por favor), removés para que no quede perejil en las paredes del vaso, agregás una cucharada de oliva. Removés y reservás.

Ahora vas a tus merluzas ya lavadas y secadas con papel de cocina. Las salpimentás bien y untás con la mezcla de perejil.

A los 20 minutos de horno, a las verduras les falta un toque. Buen momento para agregar las merluzas y los tomates cherry partidos al medio. Vuelta al horno y 10  a 15 minutos más

Dependiendo del grosor pueden necesitar que los des vuelta (con cuidado). Aprovechás para untarlos con un poco más de perejil y vino.

Terminás la cocción cuando ves que la merluza está lista

Secretitos

  • En esta receta podés utilizar tanto con Merluza Fresca como Descongelada
  • Siempre mejor sin espinas
  • La misma receta para hacer cualquier otro filete de pescado, los tiempos son iguales
  • El punto de sabor y aroma de la receta se la aporta el mix de ajo, perejil fresco, vino blanco y la oliva.

Gracias a la «La empana Light de Bego»

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¿Se puede acelerar el metabolismo para perder peso?

Técnicamente se puede acelerar el metabolismo, pero a lo mejor no de la forma en la que estás pensando.

El metabolismo es el conjunto de reacciones que suceden en nuestro organismo que nos permiten tanto obtener energía como almacenarla, o también generar tejidos, respirar, pensar, hacer la digestión o incluso mantener la temperatura, son funciones que dependen del metabolismo. Obviamente, es lo que nos mantiene con vida.

Cuando por lo general alguien propone  «acelerar el metabolismo» se refiere a volvernos más eficientes obteniendo energía de nuestras reservas, aunque muchas veces se utiliza en el contexto de perder grasa.

Sin ninguna duda el aspecto fundamental para tener un metabolismo que demande más energía es el de tener más masa muscular en nuestro cuerpo, de modo que entrenar y hacer actividad física sería la mejor forma para conseguirlo.

Desgraciadamente no hay ninguna fórmula mágica para perder peso de forma acelerada, y no podemos esperar encontrar un alimento que transforme nuestro metabolismo de la noche a la mañana.

El balance energético es la relación existente entre esa energía que se ingiere en forma de calorías y la que se gasta como consecuencia de las propias actividades vitales.

Para que se entienda mejor: la tasa metabólica es la velocidad con la que tu cuerpo utiliza la energía disponible (quemás calorías).

Según la creencia popular actual, acelerar el metabolismo conlleva la quema más rápida de calorías y, por tanto, la pérdida de peso. De hecho, al acelerarse digamos que la grasa no tiende a almacenarse en el cuerpo y por eso la persona no subiría de peso, teniendo en cuenta, no obstante, que cuando se acelera el metabolismo tendemos a tener más hambre, de modo que comemos más para cubrir las necesidades que te pide el cuerpo.

Hay algunos aspectos que pueden influir mucho en el metabolismo y que, deberías tener en cuenta al plantear cualquier tipo de dieta y/o entrenamiento para perder peso y quemar calorías.

Por esto, el aumento de masa muscular mediante un entrenamiento específico de fuerza, tiene un papel relevante a la hora de acelerar el metabolismo.

Entonces, ¿Qué alimentos elegir?

Antes algunos consejos que deberías seguir si realmente querés comenzar una dieta para acelerar el metabolismo:

Basta de azúcar (amasados con harinas, gaseosas, y alcohol…) El azúcar facilita el almacenamiento de grasa y si tu objetivo es perder peso deberás eliminarlo de tu dieta diaria.

Deberías evitar las grasas trans (alimentos ultraprocesados), helados. fritos, snacks, galletitas, facturas, etc.

Mantené la hidratación, tomando abundantes líquidos (agua, infusiones, caldos).

Proteína. Cualquier proteína es mejor opción para el desayuno que tostadas, facturas o galletitas. Pensá en huevos, paltas y no solo pollo y pescado. Es adecuado potenciar el consumo de proteína vegetal (legumbres y frutos secos). Advertencia: el exceso de proteínas puede ocasionar problemas al riñón (consultá con tu médico/a antes de iniciar cualquier dieta). En nuestra alimentación habitual ya tenemos un cierto exceso de proteínas. Recomendamos que las proteínas sean el 15% del valor calórico total, como máximo el 20%.

Hacé más comidas, pero en cantidades menores.

A la hora de elegir alimentos que “aceleren tu metabolismo” algunos que alimentos pueden ayudarte son:

Té verde.

Frutas de cualquier tipo. La fruta entera y no en jugos.

Alimentos ricos en omega 3 (salmón, atún).

Alimentos picantes.

Proteínas recomendadas: pollo, pescado, legumbres.

Carbohidratos: papa (preferentemente con cáscara), fruta, arroz integral.

No se trata de una dieta equilibrada, por la escasez de hidratos de carbono. El reparto ideal de nutrientes tendría que ser 50% hidratos de carbono, 30-35% lípidos y 15-20% proteínas).

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Algunas preguntas sobre el microondas

Muchos mitos y creencias alrededor de la seguridad de esta tecnología han alejado a la gente de las posibilidades que ofrece. Para que puedas empezar a cocinar sin reparos, respondo a las preguntas más comunes.

¿Es seguro para la salud?

. La radiación emitida es no ionizante, como las ondas de radio o las infrarrojas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó en 2005 un documento aún vigente en el que se indica que, siempre y cuando el microondas se utilice siguiendo las instrucciones del fabricante y esté en buen estado, es seguro para calentar y preparar alimentos. Las ondas emitidas no provocan mutaciones en los seres vivos ni en los ingredientes, ni afectan al ADN ni incrementan el riesgo de desarrollar tumores. Además de la OMS, otras organizaciones internacionales u oficiales como la Food and Drug Administration (FDA), la Universidad Harvard y la International Commission on Non-Ionizing Radiation Protection (ICNIRP) avalan su seguridad.

 ¿Es peligroso estar delante de un microondas en funcionamiento?

NO. Las microondas no pueden atravesar las paredes metálicas del aparato. Esas paredes tienen una malla metálica con agujeros de entre 1-1,5 mm de diámetro, mientras que la longitud de onda de las microondas es de 12 cm, por este motivo no pueden pasar a través de la malla. No obstante, tenemos que revisar que la puerta cierre bien y que no tenga ninguna fractura, en tal caso deberías cambiarlo.

¿Cualquier recipiente es válido para un microondas?

NO. Únicamente podés  introducir en el microondas recipientes que estén homologados y fabricados para resistir temperaturas.

¿Se pierden más vitaminas que con otro tipo de cocciones?

NO. Lo que hace que se pierdan vitaminas es la temperatura elevada y el tiempo de cocción largo; por lo tanto, como el microondas cocina en menos tiempo que otras técnicas y la temperatura que alcanza es menor, preserva mejor las vitaminas que otras técnicas de cocción. Asimismo, al no cocinar el alimento sumergido en un líquido, por lo general, y hacerlo como si se tratase de vapor, se pierden menos vitaminas hidrosolubles, que son las que se disuelven en el agua de cocción.

¿Es posible que los químicos de los envases para alimentos se trasladen hacia los alimentos?

Ni. Todos los materiales de los envases para alimentos (vidrio, aluminio, papel y plásticos) contienen sustancias que pueden “trasladarse” en cantidades ínfimas hacia los alimentos o las bebidas. No representa peligro.

Recipientes

 Utilizá siempre recipientes de materiales aptos para el microondas

Lo primero que debés tener claro al escoger un recipiente o envase es que solo se pueden introducir en el microondas los que estén fabricados y homologados para ello, es decir, para resistir temperaturas de cocción.

¿Sirve tu envase para calentar en microondas? ¿Para congelar? ¿Se pueden meter en el lavavajillas?

Tenés que  leer las indicaciones del fabricante

Los materiales adecuados

Lo ideal es utilizar siempre recipientes que tengan el logo «Apto para microondas». No obstante, hay recipientes que, a pesar de ser aptos porque resisten temperaturas de cocción, no cuentan con el logo, por ejemplo, un plato de porcelana. Tené en cuenta que el calor producido durante la cocción se puede trasmitir al recipiente a través de los alimentos y, en tal caso, reducir ligeramente la eficacia de la cocción. Para ello una buena elección del material es clave.

Recipientes de plástico

Se trata de un grupo demasiado heterogéneo como para darle un sí a todo. Algunos recipientes de plástico, no están diseñados para ser usados en el microondas y se podrían producir migraciones de partículas a los alimentos durante la cocción. Lo recomendable es  usar materiales que tengan el símbolo de apto para microondas. Nunca hay que utilizar los envases de un solo uso para calentar en el microondas. Además,  aunque estén preparados para ser introducidos en el microondas, como ocurre con algunos que contienen alimentos precocinados listos para solo calentarlos, no debés usarlos para cocinar repetidamente ni para recalentar. Del mismo modo, es importante no usar papel film para tapar los recipientes si no está indicado específicamente que es apto para cocinar en el microondas.

Recipientes de vidrio

Cuando se cocina con un recipiente de vidrio en el microondas, el alimento le transmite parte del calor. Por ese motivo, es importante el uso de materiales resistentes, ya que, de lo contrario, la temperatura alta podría provocar un choque térmico que haría que el vidrio se rompiera. Así pues, su uso es, en general, recomendable y se pueden utilizar platos y vasos de este material, aunque es preferible adquirir aquellos recipientes diseñados para la cocción en el microondas, como los de vidrio Pyrex®. Hay que recordar que, al terminar la cocción y sacar el recipiente del microondas, tienes que ayudarte de unas manoplas o un trapo para no quemarte, a no ser que disponga de asas de plástico o algún material aislante.

Recipientes de cerámica

La cerámica en sí misma es adecuada para cocinar con microondas. Sin embargo, se debe saber que puede contener un pequeño porcentaje de agua en su composición, al ser un material poroso, así como ciertas sustancias que absorban las microondas, por lo que en cocciones largas se puede agrietar el recipiente. Por eso mismo, se recomienda su uso solo para recalentar o para cocciones de poca duración. También se recomienda el uso de manoplas o de un trapo para la manipulación posterior a la cocción.

Otros materiales

Los  recipientes de metal o que contengan material metálico, no son aptos para cocinar al microondas, ya que la energía producida por el electrodoméstico es reflejada por los metales y no podría penetrar en los alimentos. Además, se produciría un arco eléctrico, que podría dañar el electrodoméstico.

El microndas, además de servir para recalentes, es útil cocinar y si lo usas correctamente, muy seguro.

DoctorUgarte

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